¿A quién no le gusta disfrutar del jardín, sentir el aroma de las flores, maravillarse con la variedad de colores, sentarse a tomar una taza de té estando en contacto con la naturaleza?
Para poder disfrutar de tu jardín y mantenerlo en buenas condiciones hay algunos puntos que debes tener en cuenta. No en todas las épocas del año las plantas necesitan de los mismos cuidados. En verano, las plantas consumen una mayor cantidad de agua por el aumento de las temperaturas. El riego es una parte muy importante del mantenimiento. Las horas recomendadas para regar son las primeras o las últimas horas del día.
No hay una medida que indique la cantidad de agua que una planta necesita, sino que cada especie tiene sus características. Una buena manera es observar cómo está la tierra. Si la tierra está seca, entonces necesita hidratarse, si todavía está húmeda mejor esperar un poco para aplicar el riego. Muchas veces las plantas mueren por el exceso de agua.
En invierno, por el contrario la temperatura baja y comienza la época de heladas, que dependiendo de la región que habites van a ser más o menos crudas.
Algunas clases de plantas pueden habitar sólo en climas cálidos como las begonias, el agapantus y las azucenas, por eso lo recomendable es que con la llegada del frío, estas plantas sean llevadas a un sitio luminoso en el interior del hogar.
Si tienes espacio en tu jardín para hacer una huerta orgánica y luego poder disfrutar de una rica comida con tus propios cultivos, acá vas a encontrar una serie de pasos para crear tu propia quinta.
Las distintas especies de plantas crecen en un clima determinado, por eso es necesario conocer que tipos de plantas tenemos y qué es lo que necesitan. Las plantas para interiores necesitan de un clima cálido para su subsistencia. La luz es un factor clave para cualquier tipo de planta, ya que sin la presencia de ésta no pueden hacer la fotosíntesis, proceso esencial para la vida de las plantas.