Cómo hacer una huerta orgánica en tu jardín

Si tienes espacio en tu jardín para hacer una huerta orgánica y luego poder disfrutar de una rica comida con tus propios cultivos, acá vas a encontrar una serie de pasos para crear tu propia quinta.

Es muy importante empezar por la limpieza del espacio que vas a utilizar. Desmalezar el terreno sacando palos, piedras, botellas, ladrillos y yuyos. Lo puedes hacer pasando un rastrillo o usando una pala. Una vez que el terreno está limpio es aconsejable regar el suelo dos o tres días antes de sembrar, con la tierra húmeda, puedes arar el sector elegido y agregarle, si quieres, abono orgánico para enriquecer la tierra.

Una vez que el terreno está limpio y arado realiza los surcos para poder sembrar las semillas.
Cuando compras las semillas para cultivar distintas plantas, en los sobres de presentación que las contienen se explica en qué época del año es conveniente sembrarlas y de qué manera. También puedes consultar en el calendario de siembra.

Si tienes mascotas o niños en tu hogar, es conveniente que realices un cerco alrededor de la huerta para evitar que los animales o los chicos pisen la zona cultivada.

Por último, un factor importante a tener en cuenta es el riego. Puedes preparar un sistema de riego o hacerlo de manera manual. En verano, se recomienda el riego por la mañana bien temprano o por la tarde, cuando la temperatura comienza a descender. En invierno, es mejor regar durante el mediodía y reducir la cantidad de agua en relación a la usada en la época de calor.

Preparación de abono orgánico

El abono orgánico es un fertilizante natural para la tierra. Se puede hacer de manera casera y utilizarla para tus plantas o huerta.

El primer paso para la preparación de abono orgánico, es hacer un pozo en le jardín de entre 40 a 50 cm de profundidad y 40 o 50 cm de diámetro. Una vez que el pozo está realizado se colocan en el agujero deshechos orgánicos, como por ejemplo: cáscara de papas, frutas, hojas de lechuga, de espinaca, césped recién cortado, té y café, entre otros. El paso siguiente es agregar una capa de tierra. Además, es necesario tener un pedazo de chapa o plástico para tapar el pozo.

Es importante que la mezcla se mantenga siempre húmeda para que puedan descomponerse los deshechos y que de esta manera se forme el abono. Es necesario controlar el nivel de humedad de la preparación, si hace falta, puede regarse para mantener el sitio bien humectado.

Otro de los elementos que ayudan a la degradación de los residuos orgánicos son las lombrices, si en el pozo no hay, se pueden comprar y agregar a la mezcla.

El abono puede estar listo en el transcurso de tres o cuatro meses. Un indicador que el abono para fertilizar las plantas ya se puede aplicar es que en el pozo no queden rastros de los residuos. Esta es una manera práctica, sencilla y natural de mantener el buen estado de las plantas.